El calentamiento de los mares provocará una disminución del tamaño corporal en cerca del 66 % de los grupos de animales acuáticos, lo que podría repercutir en la disponibilidad de alimentos para las personas.

Según los últimos estudios, la elevación de la temperatura del agua está vinculada a una reducción notable en la morfología de la mayoría de los organismos marinos. Este fenómeno se observará en dos tercios de los grupos analizados, generando individuos más pequeños y menos robustos.

Los científicos advierten que esta contracción física de los recursos marinos podría traducirse en menores capturas pesqueras y, por ende, afectar la seguridad alimentaria de comunidades que dependen del pescado como fuente esencial de proteína.