El Ejecutivo advierte sanciones y procesos judiciales contra compañías que buscan explotar el crudo nacional, mientras la oposición arma una serie de propuestas y críticas sobre los lazos con empresas del Reino Unido.
Tras años de inactividad, el Gobierno de Javier Milei ha anunciado que impondrá multas y presentará denuncias penales a las firmas que intenten apropiarse de los recursos petroleros del país. La medida busca frenar lo que califican como intentos de saqueo al sector energético.
Frente a esta iniciativa, los partidos de la oposición están elaborando un paquete de proyectos alternativos y señalando los supuestos vínculos comerciales entre la administración y compañías británicas, con el objetivo de poner en evidencia posibles conflictos de interés y desviar la agenda gubernamental.



