El debate sobre la deuda se ha agudizado en los últimos meses, con la aparición de estudiantes, familias y grupos feministas que cuestionan y politizan la situación.

En los últimos tiempos, la discusión pública acerca de la carga financiera del país ha cobrado mayor relevancia, impulsada por la aparición de distintos sectores que la analizan desde sus propias experiencias. Estudiantes con préstamos, organizaciones de deudores y familias afectadas han empezado a visibilizar sus problemáticas.

Estos grupos, junto a colectivos feministas, están incorporando la crisis de la deuda al relato histórico de las crisis nacionales, señalando que la acumulación de obligaciones ha retrasado la implementación de ajustes estructurales y ahora está comenzando a desmoronarse.