Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la creciente deuda de los hogares argentinos responde a la pérdida de capacidad de compra, que los obliga a financiar alimentos y medicamentos básicos.

La CAME contradice las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien había asegurado que el endeudamiento familiar se debía a gastos superfluos. En cambio, la organización señala que la caída del poder adquisitivo obliga a las familias a buscar crédito para cubrir necesidades esenciales.

El organismo destaca que, más allá de los productos de primera necesidad, el resto de los gastos se vuelve cada vez más difícil de sostener, lo que incrementa la presión financiera sobre los hogares argentinos.