En medio del clima mundialista, hay una mala noticia que circula en Casa Rosada. La eliminación de las PASO no cuenta, por ahora, con los avales esperados. En el Senado, la reforma electoral, tal como la presentó el oficialismo, no convence y la habilitación de listas colectoras tiene gusto a poco, incluso para el radicalismo. Así, el objetivo de Karina Milei de avanzar con la suspensión de las PASO en agosto y reeditar las colectoras comienza a enfriarse. Todos juegan. De bajo perfil, Sergio Massa apuró el pronunciamiento en contra de la eliminación de las PASO que lanzó el tucumano Osvaldo Jaldo el último viernes. El Gobierno quiere dejar al peronismo sin instrumentos para dirimir su interna y apuesta a la atomización de la oposición para reelegir en 2027. En la vereda de enfrente, frenar los cambios y evitar los desdoblamientos electorales son los nuevos objetivos del peronismo.


