A menos de 48 horas de jugar la final de la Copa del Mundo, Lionel Messi llegó a la ciudad para reencontrarse con la familia y pasará al menos dos semanas en su casa ubicada en el barrio privado Kentucky de Funes. El ídolo de la Selección tiene agenda suspendida en Inter de Miami, donde se perderá los próximos partidos y no formará parte del All Star Game del próximo miércoles que enfrente a la liga de Estados Unidos con la de México. Tampoco se despidió públicamente de la Selección, con lo cual hay muchas expectativas que forme parte de los amistosos que puede jugar el combinado nacional entre septiembre y octubre en el país.