El riesgo país llegó a 641 puntos, reflejando la combinación de presión sobre la deuda, caída de los mercados accionariales y la escalada del dólar mayorista.

Los indicadores de riesgo crediticio de la nación se dispararon, situándose en 641 puntos, tras una serie de factores adversos que incluyen la creciente carga de la deuda pública y la pérdida de confianza de los inversores.

En paralelo, los principales índices bursátiles registraron retrocesos significativos, mientras que el tipo de cambio mayorista del dólar experimentó un notable aumento, intensificando la presión sobre la economía local.