El récord de Meloni en la inestable Italia: liderar el gobierno más duradero desde el fin del fascismo

La primera ministra italiana cumple este viernes 1.413 días seguidos en el poder, superando así el récord de Berlusconi con una coalición que logró cierta estabilidad, pero radicalizó la política del país hacia posturas de extrema derecha.

De la militancia a pie de calle como activista posfascista a la cúspide del poder como primera ministra de Italia. Esta es la ascendente trayectoria de Giorgia Meloni desde sus inicios en política siendo adolescente hasta su triunfo electoral que la llevó, en octubre de 2022, a ser la primera mujer que ocupó la jefatura del Gobierno del país. Desde entonces, lidera la coalición más ultraderechista desde fines del fascismo, con una inaudita estabilidad que hará que su Ejecutivo se convierta en el más longevo desde la fundación de la República italiana en 1946.

Este 4 de septiembre cumplirá 1.413 días seguidos en el poder, superando el récord de la coalición encabezada por el difunto Silvio Berlusconi entre 2001 y 2005, un hito en un país donde los gobiernos son pasajeros.

Este viernes se celebrará el hito con un gran evento en el puerto de la ciudad sureña de Bari, organizado por el partido de Meloni, Fratelli d’Italia (FdI). Se prevé que unas 5.000 personas asistan al acto, que contará con una sesión musical de un DJ, puestos de comida y un discurso de la primera ministra en el punto álgido, al estilo del festival de ultraderecha de Atreju. En su intervención, se prevé que Meloni lance mensajes en clave electoral ante los comicios de 2027, muy presentes en la actualidad en Italia, donde los partidos ya planean sus campañas.

'El Gobierno más estable. Italia más fuerte' es el lema del evento de Fratelli d’Italia, con una idea clara sobre el futuro del país que los partidarios de Meloni ven sólo ligado a la líder. Tras casi cuatro años en el poder, es difícil hablar de política italiana sin aludir a su figura, casi omnipresente, mientras gana un peso similar al que tuvo Berlusconi, el rostro visible que marcó el modus operandi de Italia durante tres largas décadas.

Si no hay traspiés, se prevé que el Ejecutivo siga en el poder hasta convocar comicios en 2027. Desde 2022, no sufrió graves crisis internas, pese a reveses que denotaron cierto desgaste político, como la derrota en el referéndum constitucional para la reforma judicial de este año. Aun así, eso no hundió a la coalición gobernante, formada por Fratelli d’Italia, el partido centroderechista Forza Italia (FI), liderado por Berlusconi hasta su muerte, y el ultra Lega, de Matteo Salvini.

Un estilo que marcó la política italiana

“Está aquí para quedarse”, dice sobre Meloni el politólogo Valerio Alfonso Bruno, profesor de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán. El experto en ultraderecha investigó los años en el poder de la primera ministra, un periplo que plasmó en el libro El ascenso de Hermanos de Italia, escrito junto a Mara Morini y publicado este 2026. Incluso si Meloni pasara en un futuro a la oposición, dejó una huella profunda con su estilo de hacer política, y tiene potencial para marcar una época histórica como Berlusconi, afirma Bruno a elDiario.es.

Para este y otros analistas, aunque Meloni haya bajado en los sondeos, consiguió consolidar su prominencia en el escenario político, sin ningún líder antagónico y opositor de peso que le haga sombra, por ahora, ni nadie que le arrebate la primacía en la derecha. La irrupción de Roberto Vannacci, que la presiona desde posturas supremacistas y no para de subir en los sondeos, podría restarle votos, pero está lejos de superarla en apoyos.

Meloni está aquí para quedarse

Valerio Alfonso Bruno
— Profesor de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán

Según Bruno, “Vannacci podría quitarle parte relevante de respaldos y la alianza de centroizquierda, el Campo Largo, podría ganar las elecciones”, pero es improbable que Meloni se evapore de la primera línea de la política italiana y seguramente luche para volver al poder. El récord de haber liderado el Gobierno más longevo de la historia republicana será una baza que juegue a su favor en caso de que vuelva la inestabilidad. “Meloni y FdI seguirán teniendo por mucho tiempo un rol clave”, señala Bruno sobre el papel de una líder que tiene también más carisma que su principal rival, Elly Schlein, del Partido Demócrata (de centroizquierda y el principal de la oposición).

El hecho de que Meloni consiguiera mantenerse firme en el poder estos años “es un logro que se debe a su habilidad política”, apunta Bruno, ya que hubo escenarios en el pasado en que otros mandatarios gozaron de una mayoría fuerte ante una oposición fragmentada como la actual, pero no consiguieron resistir tanto tiempo.

La inestabilidad política fue una constante en Italia desde que inició su era republicana hace 80 años. El país tuvo hasta 68 gobiernos con duración media de entre 13 y 14 meses, así como 31 primeros ministros. Todo ello es fruto de un sistema electoral que alimenta la proporcionalidad y da espacio a pequeños partidos, una fragmentación que a menudo llevó a la caída de muchos gobiernos de coalición. A ello se suma que los ejecutivos deban tener los apoyos y votos de confianza tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, una complejidad que Meloni sorteó.

Según el académico, una de sus ventajas es su largo bagaje político. En 2008, con sólo 31 años, fue elegida ministra de Juventud en el cuarto Gobierno de Berlusconi, siendo la persona más joven de Italia en estar al frente de un ministerio. Ahora, con 49 años, “es aún relativamente joven” para los estándares de la clase política italiana. También es la cara visible en Fratelli d’Italia, que promueve su liderazgo “de estilo personalista” y se convirtió con Meloni en la gran formación de la derecha italiana, en un contexto de auge ultraderechista en Europa y Occidente.

La nueva normalidad en la UE

Meloni contribuyó a una “radicalización gradual” del panorama político italiano, introduciendo nociones, discursos y estrategias ante asuntos como la migración que tuvieron impacto o sirvieron de inspiración a nivel europeo, como los centros de internamiento para migrantes en Albania, proyecto aún atascado que la Justicia no validó, pero que inspiró a otros países y normalizó planteamientos similares en la UE, recuerda Bruno. El experto remarca también su capacidad para que se le otorgue más influencia y peso internacional a Italia, “una potencia media” que no puede permitirse enfrentarse sola a los grandes imperios, pero sí reivindicar su propio espacio.

Muchas cosas que hasta hace poco se veían muy radicales pasen a percibirse como parte de una nueva normalidad

Valerio Alfonso Bruno
— Profesor de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán

“Lo que hoy ocurre en Italia puede convertirse mañana en un nuevo estándar en la Unión Europea. Meloni tiene un papel importante en el diálogo con Europa y, en casos como los centros [de migrantes] de Albania, el proyecto se presentó como modelo para otros”, remarca el politólogo, que reconoce la habilidad de la dirigente para que “muchas cosas que hasta hace poco se veían muy radicales pasen a percibirse como parte de una nueva normalidad”.

En su opinión, “Meloni no hizo un retroceso democrático cómo temían muchos, ni un giro repentino hacia el fascismo”. Sin embargo, sí desplazó el discurso “hacia el extremo derecho del espectro político”. Según Bruno, esto se vio en su forma de enfrentarse a las sentencias del poder Judicial. Tanto ella como otros ministros criticaron varios veredictos, como el rechazo a la retención de migrantes en los centros albaneses, una colisión que para muchos fue un grave ataque a la independencia de los jueces y a la separación de poderes.

El experto alerta de que Meloni adoptó un modelo con rasgos iliberales que incluye la limitación de derechos de las minorías y medidas de seguridad más estrictas. “No hay una transición completa al iliberalismo, pero sí una tendencia a que más poder pase a manos del ejecutivo”, así como “un distanciamiento de los principios del Estado de Derecho”, explica Bruno.

La economía, más estable pero estancada

En opinión del profesor, la longevidad del Gobierno de Meloni sirvió para transmitir “un mensaje de estabilidad hacia el exterior, sobre todo a aliados y mercados financieros internacionales”. Esto ayudó a mejorar la situación económica y financiera del país: “Si miramos las finanzas públicas, Italia está mejor hoy que antes, ya que los mercados financieros no toleran una incertidumbre excesiva”. Sin embargo, Bruno asegura que la realidad económica precaria que el país arrastra desde hace décadas no cambió con Meloni.

“Estos años no hubo grandes reformas. La situación en el mercado laboral mejoró, pero la mayoría de los empleos creados no son de calidad. A su vez, el poder adquisitivo de los italianos sigue en el nivel de los años 90 y la situación de la deuda pública no mejoró”, explica el docente. Agrega que Meloni también acabó con la llamada 'renta de Ciudadanía', una prestación social para personas con ingresos bajos que introdujo el Movimiento 5 Estrellas (M5S), que gobernaba anteriormente.

Giorgia Meloni durante al cumbre de la OTAN en Ankara del pasado mes de julio.

Giorgia Meloni durante al cumbre de la OTAN en Ankara del pasado mes de julio.

“Tras cuatro años de Gobierno de Meloni, persiste el aumento descontrolado del coste de la vida”, criticó esta semana Elly Schlein, líder del Partido Demócrata. Los sondeos señalan que su formación y otras del centro y la izquierda podrían obtener la mayoría suficiente para formar gobierno en caso de presentarse juntas, pero siguen fragmentadas, sin consensuar cómo elegir a la figura que lidere el bloque ni ponerse de acuerdo sobre cómo enfrentarse a la líder ultraderechista en las urnas.

A sabiendas de que la primera ministra buscará sacar rédito de su hito de longevidad, Schlein se centró en atacar la gestión económica de los últimos años. “Las familias italianas pagan de su propio bolsillo la incompetencia de este Gobierno, con precios del combustible disparados y los de los alimentos casi un 30% más altos que hace cinco años”, dijo la opositora para contrarrestar el relato sobre los logros que se atribuye el Ejecutivo, que remarca que la estabilidad ayudó económicamente al país, aunque eso no asegura su continuidad.