Israel busca el respaldo de Trump para su plan de expulsar a los palestinos de Gaza

El ministro de Defensa israelí afirmó que el presidente de EE.UU. no descartó la idea de expulsar a todos los habitantes de la Franja, pero que necesita convencer a los países árabes vecinos para que acojan a los refugiados palestinos.

El ministro de Defensa de Israel declaró que su Gobierno busca el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, para aprobar planes para expulsar a los palestinos de la Franja de Gaza, una medida que la comunidad internacional rechazó anteriormente y que puede ser un crimen de guerra.

Israel Katz afirmó que, en última instancia, “no existe una solución real para Gaza sin la migración” de los alrededor de 2 millones de habitantes durante una conferencia organizada por el sitio de noticias israelí Ynet y el periódico Yedioth Ahronoth. El titular de Defensa señaló que el Gobierno israelí está “organizado y preparado para sacarlos por mar, por aire y por cualquier vía posible”.

A principios de 2025, el propio Trump dijo que Estados Unidos tomaría el control de la Franja de Gaza —lo que habría implicado expulsar a los palestinos del territorio—, pero posteriormente abandonó esa idea. El plan de paz de 20 puntos para Gaza elaborado por la Casa Blanca el año pasado no incluye la deportación de los palestinos, algo que sería ampliamente considerado como una limpieza étnica.

Sin embargo, Katz declaró el miércoles que, a su juicio, el apoyo de Estados Unidos al plan inclinaría la opinión de los países árabes a favor del reasentamiento forzoso de los gazatíes. Remarcó que el visto bueno de Trump era crucial para convencer a los países vecinos de que aceptaran a refugiados palestinos. “Todos los países dispuestos a acogerlos buscan el respaldo de Estados Unidos”, afirmó. Y agregó que el presidente Trump no canceló el plan de deportación, por el momento, sino que “lo congeló”.

La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de The Guardian sobre si Trump seguía manteniendo conversaciones acerca de las propuestas de Israel para despoblar por la fuerza la Franja de Gaza.

Katz señaló en particular a Egipto, país que —según el ministro— había presionado a Washington para que se opusiera al traslado forzoso de la población palestina. “No se descartó”, aseguró. “Es un tema que se debate constantemente, incluso ahora, y creo que, a fin de cuentas, no existe otra solución que redunde en beneficio de todos”.

Las declaraciones del ministro de Defensa se producen en plena campaña electoral en Israel para las elecciones del 27 de octubre, que estarán muy reñidas y ante las que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y sus aliados de derecha buscan atraer a los votantes abogando por medidas más agresivas contra los palestinos.

Algunas de estas posturas fueron abiertamente incendiarias y crueles. El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, publicó en X imágenes de una prisión de mujeres y afirmó ser el responsable de las pésimas condiciones en las que se encuentran en ese centro. Cuando una reclusa le comunicó que no recibían atención médica, ni podían ducharse ni disponer de ropa limpia, Ben Gvir respondió: “Se acabó lo de las buenas condiciones en las cárceles. Esta es la situación actual y yo soy el responsable directo de todo. Estoy satisfecho con estas condiciones”.

El miércoles, Netanyahu visitó un puesto militar israelí situado cerca de la llamada Línea Amarilla en la Franja de Gaza, que delimita el territorio que ocupa Israel. El Ejecutivo manifestó que no se retirará de dicha línea hasta que Hamas se desarme, a pesar de las peticiones de una retirada gradual para facilitar el reciente acuerdo anunciado por Trump.

“Controlamos el territorio y nos mantendremos en esta línea”, afirmó Netanyahu esta semana. “Estamos haciendo todo lo posible para lograr nuestro objetivo: desarmar a Hamas y desmilitarizar Gaza. Gaza dejará de suponer una amenaza para Israel”. Hace unos meses, el primer ministro dijo que el ejército controlaría el 70% de la Franja y eso es aproximadamente lo que ocupa actualmente, pese a que representa casi un 20% más de lo estipulado por el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025, cuando las tropas se retiraron de la mitad del territorio palestino hasta la Línea Amarilla.

Texto traducido y actualizado por elDiario.es