A Milei no le sale decir Malvinas, entre otras cosas que no le salen. Cuando estuvo obligado a referirse al tema, después del gesto heroico de Lo Celso, dijo algo parecido a Maldivas o Maldwinas. Y dijo que las islas no se recuperarán con “patrioterismo berreta rancio” sino con “una diplomacia sabia”. Ya ese adjetivo, “sabio”, en boca de este presidente más sionista que ninguno es escalofriante.