La creciente preocupación por los precios y la estricta postura migratoria están moldeando el panorama electoral de EE.UU. en los comicios de medio término.

El descontento generado por la actual política económica, marcada por una inflación persistente, se ha convertido en uno de los temas centrales que los votantes consideran al decidir su futuro político.

Al mismo tiempo, la adopción de medidas más severas contra la inmigración ha añadido otra capa de tensión, influyendo notablemente en la percepción pública y en la agenda de los candidatos.