En medio de la discusión por Malvinas, el primer ministro británico espera reunirse con Trump la semana próxima

La reunión entre Andy Burnham y el mandatario estadounidense, de concretarse, marcaría un hito en la relación bilateral entre Londres y Washington, que atraviesa tensiones inusuales por diferencias en política exterior, especialmente en torno a la guerra en Irán, el envío de buques al estrecho de Ormuz, la perforación petrolera en el Mar del Norte, Ucrania y la postura británica sobre las Islas Malvinas.

El primer ministro británico, Andy Burnham, podría concretar la próxima semana su primer encuentro presencial con el presidente de EE.UU., Donald Trump, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, en medio de declaraciones cruzadas por el tema Malvinas después de que desde la administración del mandatario norteamericano deslizaran que Washington evalúa revisar su postura histórica sobre la soberanía para presionar a Londres en materia de defensa.

Aunque Downing Street evita confirmarlo por la dinámica imprevisible del evento, distintas fuentes diplomáticas coinciden en que el cara a cara está “previsto” y que las agendas ya se están alineando. En tanto, un funcionario de la Casa Blanca dijo a The Telegraph que el calendario de reuniones de Trump para la Asamblea General de las Naciones Unidas aún no había sido confirmado.

La reunión, de concretarse, marcaría un hito en la relación bilateral entre Londres y Washington, que atraviesa tensiones inusuales por diferencias en política exterior, especialmente en torno a la guerra en Irán, el envío de buques al estrecho de Ormuz y la postura británica sobre las Islas Malvinas.

Un vínculo que empezó por teléfono

Desde que Burnham llegó a Downing Street, ambos mandatarios hablaron al menos dos veces por teléfono. En esas conversaciones abordaron la guerra en Ucrania, la situación en Medio Oriente y la economía global. Burnham incluso invitó a Trump a visitar Manchester, una propuesta que el presidente aceptó y que podría coincidir con la cumbre del G20 de 2027.

La expectativa ahora está puesta en el primer encuentro cara a cara, que llegaría en un momento clave para Burnham: será su debut como primer ministro en la Asamblea General y su oportunidad de reforzar el perfil internacional de su gobierno. Según fuentes británicas, el premier buscará sumar apoyos para Ucrania y reclamar mayor provisión de sistemas de defensa aérea, un punto que ya planteó en su reciente visita a Kiev.

Temas sensibles sobre la mesa

Si la reunión se confirma, el temario será amplio y complejo. Entre los puntos más probables figuran:

  • La cuestión de las Islas Malvinas, luego de versiones que indican que Washington evalúa revisar su postura histórica sobre la soberanía para presionar a Londres en materia de defensa.
  • Ucrania y el posible alto el fuego, una prioridad para Burnham.
  • La presión de Trump para ampliar la perforación petrolera en el Mar del Norte, tema que ya surgió en sus contactos previos.
  • Las tensiones por la política británica en Medio Oriente, especialmente la negativa del Reino Unido a sumarse a operaciones militares en Irán.

A esto se suma un condimento político: Trump elogió recientemente a Burnham como “un tipo muy agradable”, aunque lo calificó como “demasiado liberal”. El premier, por su parte, dijo que la clave para tratar con el presidente estadounidense es “ser uno mismo” y mantener el respeto institucional incluso en el desacuerdo.

Una diplomacia en movimiento

La posible reunión llega en un contexto de reacomodamiento diplomático para el Reino Unido, que busca reposicionarse tras meses de fricciones con Washington. Para Burnham, el encuentro sería una oportunidad de mostrar liderazgo internacional y, al mismo tiempo, de navegar una relación bilateral que combina coincidencias estratégicas con diferencias profundas.

Mientras tanto, la Casa Blanca mantiene cautela: la agenda de Trump para la Asamblea General aún no está cerrada y podría modificarse a último momento. Pero en Londres, la expectativa crece. Y en Nueva York, donde cada septiembre se cruzan más de 200 líderes mundiales, todo indica que Burnham y Trump finalmente se verán las caras.