
Entre 13 y 15 años los niños solo podrán acceder a cuentas infantiles supervisadas por los padres y hasta los 18 años solo tendrán acceso a plataformas que no apliquen diseños que puedan provocar adicción.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, anunció este miércoles que se pondrá en marcha la Ley de la UE sobre los Niños y Niñas por la que se prohibirá el acceso a las redes sociales a menores de 13 años, solo podrán tener cuentas personales en páginas infantiles supervisadas por los padres hasta que cumplan 15 años, y entre los 15 y los 18 años, las plataformas estarán obligadas a aplicar un diseño que no provoque adicción. Von der Leyen hizo este anuncio durante el discurso del Estado de la Unión Europea en la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo.
“Europa tiene capacidad para actuar. Somos nosotros quienes decidimos nuestras normas, no las grandes tecnológicas”, resaltó la presidenta.
La iniciativa de Bruselas es más estricta respecto a la edad de acceso que la que planteada por el Gobierno español. El presidente Pedro Sánchez anunció el pasado febrero que iba a aprobar la prohibición del acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y que los directivos de las plataformas digitales tengan responsabilidad penal por la difusión de contenidos ilícitos.
El ministro de Transformación digital, Óscar López, declaró tras conocer el anuncio de Von der Leyen que “el Congreso de los Diputados tiene una ley encima de la mesa con la mayoría de edad para proteger a nuestros niños y niñas” y espera que “se sepa aprovechar la oportunidad y proteger a nuestros menores como va a hacer la UE”.
Para respaldar la medida europea, la presidenta de la Comisión comentó el suicidio de una niña de 14 años, Olea, en Bélgica, “que se quitó la vida exactamente hace un mes, víctima del acoso en internet” como ejemplo de como las familias sufren a diario las consecuencias del acceso de los menores a redes sociales. Von der Leyen señaló que “pérdida de sueño, ansiedad, autolesiones e incluso tragedias mortales derivadas del ciberacoso” son las consecuencias que provocan estas plataformas.
Von der Leyen recordó cómo la madre de Olea pidió que no se vuelva a repetir lo que le ocurrió a su hija: “Habló de su hija de una manera tan conmovedora y con tanta pasión sobre la necesidad de evitar que esto vuelva a ocurrirle a otros. Quiero hacer justicia a sus palabras cuando dijo: 'Estoy convencida de que, sin estas redes sociales omnipresentes, mi hija seguiría aquí. Esto es demasiado'. Señoras y señores diputados: Ya basta”.
La jefa del Ejecutivo europea insistió en que los ciudadanos “no tienen qué aceptar funcionalidades diseñadas para generar adicción. No hay por qué aceptar que se arrastre a los menores hacia contenidos cada vez más extremos. No hay por qué aceptar que las fotografías de las niñas se utilicen para generar con IA imágenes sexualizadas”.
Además, añadió que los jóvenes europeos pasan entre 4 y 6 horas diarias frente a las pantallas, atraídos por feeds diseñados específicamente para mantenerlos cambiando de pantalla sin parar.
En este sentido, la presidenta de la Comisión Europea agregó que “se invertirá la carga de la prueba” y se va a obligar a las plataformas “a demostrar que son seguras”. En este tema aludió “al diseño adictivo que está perjudicando a todo el mundo” para combatir este tema, la Comisión va a proponer en otoño una nueva normativa, la Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act), que va a frenar este tipo de diseños.



