En medio del desmantelamiento, el Ejército prohibió las quejas de los efectivos en las redes sociales y en WhastApp

Empezaron a aparecer las cuentas truchas, los posteos con nombres falsos, los mensajes furiosos con identidades que parecen de África, de Rusia o de China. En pocos días, distintas corrientes del Ejército lanzaron publicaciones en las que esquivan el insólito adjunto firmado por el general de Brigada Roberto Baroni, secretario general de la fuerza, que, con el título Orden Especial, prohíbe cualquier expresión de los efectivos en redes sociales. Básicamente, protestas por los bajos salarios, quejas porque se tienen que ir a su casa para almorzar -ya no dan comida para reducir gastos-, porque se cortaron determinados servicios de salud (pese a que se cambió la prepaga) y hasta por los cortes de luz porque la unidad no pagó la factura. “Nos ponen a nosotros una ley mordaza, pero (Carlos) Presti es ministro de Defensa y (Javier) Milei terminó un discurso ante militares gritando ´Viva La Libertad Carajo´. Imaginensé el escándalo si alguno de nosotros grita ´¡Viva Perón!”, posteó un efectivo con el nombre de Juanchina.