La foto de 13 gobernadores en la jura de Diego Santilli aceleró los tiempos. Por desesperación o por expectativas reales, los mandatarios le dieron oxígeno, en su peor momento, a un gobierno que acelera en las curvas. La primavera para Santilli duró lo que un suspiro. La Casa Rosada lo puso a negociar el incómodo régimen de eliminación de zonas frías, en medio de la ola polar, y la suspensión de las PASO. La tesis que recorre los pasillos de Balcarce 50 es que “con primarias abiertas gana el peronismo”. La imagen del martes sugiere que los votos para ese objetivo podrían estar, pero invita a negociar. Pretenciosa, Karina Milei quiere que el trámite esté resuelto para el mes de agosto. Esta semana, Santilli deberá exhibir un primer poroteo y los avances de su gestión con los gobernadores para que acompañen a Milei a Tucumán el próximo jueves. En esa provincia se firmó el Pacto de Mayo en 2024 y fracasó la misma convocatoria un año después. Desorientado, el peronismo no logra salir de su internismo y capitalizar el rechazo a la gestión libertaria, que escaló al 58 por ciento.



