El creador examina en sus esculturas y piezas instalativas la delgada línea que separa la alerta permanente del estado de reposo.

Mediante una serie de intervenciones visuales, el artista plantea una reflexión sobre cómo la constante vigilancia afecta la percepción del sueño, invitando al espectador a cuestionar sus propios límites entre estar despierto y descansar.

Las piezas, que combinan materiales diversos y técnicas contemporáneas, buscan desdibujar la frontera entre la realidad vigilante y el mundo onírico, proponiendo una experiencia sensorial que confronta la tensión entre la alerta y la relajación.