Money, money, money, rezaba la canción de John Kander y Fred Ebb en Cabaret. Y pese al paso del tiempo, nada parece haber cambiado, como lo demuestran los billetes que inauguran la ópera prima de los directores cordobeses Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini. Ganadora del Gran Premio en la Competencia Internacional en el 27° Jeonju IFF (Corea del Sur), La noche está marchándose ya podría pensarse como la primera película sobre el presente, sobre un arte y un país en crisis, sobre un gesto de acción que busca quedar inscripto en la pantalla. Al igual que los billetes que cuenta el Pelu (Octavio Bertone), su protagonista, proyectorista del Cineclub Municipal de la ciudad de Córdoba a la espera de llegar con las cuentas saldadas a fin de mes. El dinero pasa rápido entre sus manos, para llegar a las de otros, como en las voces de Liza Minnelli y Joel Grey resbalaban las consonantes de esa moneda de intercambio en los albores del nazismo. Un abismo cercano entre ellos, texturas y números similares, a la espera de su destinatario.



