A poco más de un año de que el empresario de estrechos vínculos con el gobierno libertario Leonardo Scaturicce comprara Flybondi, la situación de la aerolínea bandera del modelo low cost en el país se encuentra en su punto más crítico. En lo que va del mes, sus aviones solo despegaron el 1 de julio y ya acumulan 10 días sin operar. Si el análisis se extiende a 2026, ostenta el récord de cancelaciones, con un 20 por ciento del total de vuelos vendidos. Como si fuera poco, los extrabajadores de la empresa reclaman que les paguen el retiro voluntario acordado y los clientes perjudicados presentaron un amparo ante la Justicia. De momento, el Poder Ejecutivo mira para otro lado y le sigue permitiendo vender pasajes.