Rachel Ojuromi y Debby Fasingha son mejores amigas y compañeras de negocios. Una es diseñadora y la otra su modelo carismática y musa. Ambas son de Lagos, Nigeria. Es más, dicen nunca haber salido de ahí. Aunque por estos días son las reinas de Tik Tok, donde se han hecho famosas por sus fotos y videos de moda que resultan muy contestatarios para las convenciones fashionistas del norte global. Ojuromi aparece vestida de novia en medio de calles terrosas y casas bajas con techo de chapa, o comprando cebollas en el mercadito vestida de pasarela o cargando bananas en la cabeza muy casual. Usa pantalones de tiro bajo, tops de color neón, outfits bien maximalistas en la línea de la moda Y2K. La verdad, es muy parecida a cualquier influencer del momento. Pero todo mezclado con esos paisajes africanos cotidianos donde aquellos outfits no buscan siquiera mimetizarse, deviene algo especial. Para los gringos, semejante colisión ha causado conmoción y sorpresa. Claro que por estos lados, esos parajes se ven a la vez extraños y familiares, con sus negocios caseros, sus ferias, su calles de tierra, y sus chicas vestidas a la moda del momento. Por eso las fotos resultan particularmente fascinantes. Y eso no es todo. Las chicas cuentan que el asunto es parte de algo mayor: con su plataforma The Process Africa buscan usar este envión para expandir la obra de artistas y diseñadores africanos. “La misión es asegurar que cada joven creativo africano sepa que es valioso. No se trata solo del resultado final o del momento viral, sino del proceso en sí”, dicen ellas. “Celebramos el camino para convertirse en quien sos como persona creativa. Muchos jóvenes africanos están haciendo cosas increíbles y no se les dice que sus historias importan”.