El trágico choque de trenes ha dejado a los supervivientes describiendo escenas de horror, mientras las familias esperan la identificación de los fallecidos mediante pruebas de ADN y el Gobierno enfrenta crecientes críticas sobre la gestión del incidente.

El presidente Pedro Sánchez ha defendido públicamente al ministro de Transportes, pese a que varios partidos y líderes de la oposición exigen su dimisión por presunta negligencia en la seguridad ferroviaria. La polémica se intensifica mientras se concluye la labor de los equipos forenses que buscan entre los escombros los restos de las víctimas.

Los supervivientes del accidente relatan con detalle el caos y el miedo que vivieron en los momentos posteriores al choque, y las familias de los fallecidos siguen en una espera angustiosa para recibir los resultados de las pruebas de ADN que permitirán identificar a sus seres queridos.