Mientras me preparo para ir al teatro, escucho en la televisión la noticia que no queríamos recibir. Confirma un periodista presente en la zona rastrillada durante la búsqueda de Agostina Vega que el cuerpo encontrado es el de ella. Una sensación de impotencia y profunda tristeza me invade. Parece mentira que en vísperas del 3J, el horror nos vuelva a sacudir. Esta semana una chica de 17 años fue asesinada y encontrada en una cámara séptica en Misiones. ¡Están matando niñas!