Cincuenta años después y a 700 kilómetros de donde fueron secuestrados Nélida Noemí Moreno, José Luis Goyochea, Rosa Cristina Godoy y Carlos Cruspeire, sus hijos, familiares y seres queridos pudieron reencontrarse con sus restos. Fue tras el inmenso trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) que permitió, entre marzo y mayo, identificar los cuerpos de 29 personas que pasaron por el campo de concentración de La Perla, en la provincia de Córdoba, durante la dictadura. Peregrinaron hacía la parroquia Nuestra Señora de la Merced, donde celebraron una misa en sus memorias. “Siento que mis papás y los papás de Águeda, hoy son libres”, expresó Mariela Cruspeire, hija de Rosa y Carlos.



