Una compañía de servicio público enfrenta la actual saturación de datos, pantallas y conexiones sin fin, buscando soluciones para desintoxicar a la sociedad.

En medio de una era marcada por la constante exposición a dispositivos y plataformas digitales, la entidad pública ha lanzado un programa destinado a reducir la dependencia excesiva de la tecnología y promover hábitos más saludables.

El proyecto incluye campañas de concientización, talleres de gestión del tiempo y la implementación de espacios libres de pantallas en áreas comunitarias, con el objetivo de equilibrar el consumo de información y mejorar el bienestar de los ciudadanos.