Una nube tóxica de virtualidad perturbó a los argentinos cuando una horda planetaria ilusoria los juzgó por racistas. Arrastrados en esa vorágine hubo periodistas llevados a la abyección por el ejercicio virtual de la mentira contra el titular de la AFA y la selección. Detrás de esa mugre, en el mundo real, los gobernadores aliados al oficialismo se hicieron los difíciles para aprobar dos propuestas de ley del país de burundanga que quiere el gobierno: la inocencia fiscal y la inviolabilidad de la propiedad o de extranjerización de la tierra. Volverán al Congreso y lo que el oficialismo ya empezó a negociar al mismo tiempo con ellos es la reelección de Javier Milei.