Todas las banderas de Malvinas que no dejaron entrar al estadio de la ciudad de Atlanta, estuvieron este miércoles por la noche en el Obelisco. Cientos de miles de argentinos festejaron otro triunfo ante los ingleses que, cuarenta años después, “va a quedar para todos los tiempos”, la remontada épica, el “poquito de justicia” y el camino a la deseada cuarta estrella de la mano de Lionel. Con un Obelisco insólitamente vallado en la Avenida Corrientes, y pese a la represión del sábado pasado, el pueblo se juntó en masa con la ilusión puesta en la final del domingo.



