La marea feminista reclamó frente al Congreso, denunció al gobierno de Javier Milei y pidió justicia por las 3205 víctimas de femicidio en poco más de una década. Después de ese encuentro multitudinario, muchas de esas mujeres caminaron hasta San José 1111 para denunciar la persecución judicial y la violencia de género que sufre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que está cerca de cumplir un año de prisión domiciliaria, con condiciones que ni los genocidas soportan. Ella saludó desde el balcón a la militancia, que pidió por su liberación.


