La discusión sobre la realidad económica argentina parece atrapada en la urgencia del día a día. La inflación, los vaivenes de las cotizaciones paralelas y las metas fiscales siguen ordenando las portadas de los diarios y las expectativas de la sociedad. Pero detrás de esa superficie ruidosa, se está modificando a una velocidad inédita el marco jurídico, fiscal e institucional que regula la explotación de bienes comunes, el control de los territorios estratégicos, el reparto de los impuestos y la soberanía del propio Estado. Como advierte un reciente informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), dirigido por Claudio Lozano, la coyuntura nacional es hoy más estructural que nunca: las penas son de nosotros, las riquezas son ajenas.



