1197 días pasaron entre el estreno de Lionel Scaloni al mando del seleccionado nacional y su último partido como jugador, un 30 de mayo de 2015 en la derrota de su Atalanta por 3-1 ante el Milan. En aquel encuentro que marcó su retiro, compartió cancha con Alejandro “Papu” Gómez, uno de los integrantes del plantel que sería campeón en Qatar. Y en el banco rival estaba Gianluigi Donnarumma, el arquero italiano que sufrió los tres goles argentinos en la Finalissima jugada en Wembley.