Los femicidios de las adolescentes Agostina Vega y Dulce Candia, y la violencia sistemática sobre los cuerpos de pibas y pibes en toda la Argentina volvió a poner en escena un sistema judicial inescrupuloso que felicita a perros y decreta quiénes son buenas o malas víctimas. La abogada feminista Melisa García corrobora: “La Justicia funciona mal en términos de acceso, de falta de perspectiva de género, con deficiencias que nadie revisa, y se niega a entender que la violencia de género es estructural”. Sin perspectiva de género no hay justicia posible, agrega la presidenta de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem) que en 2021, a días de la marcha a Tribunales por el femicidio de Ursula Bahillo, elevó al Consejo de la Magistratura la impugnación de más de 130 jueces y juezas sin formación de género.