El auge del sector petrolífero en Vaca Muerta eleva los términos del intercambio a niveles récord, pero la economía nacional se adentra en una fase recesiva.
Los indicadores de comercio exterior alcanzan cifras históricas, impulsados principalmente por el incremento de la producción de hidrocarburos en la zona de Vaca Muerta. Este crecimiento ha generado una balanza comercial favorable y ha fortalecido la moneda local frente a divisas extranjeras.
A pesar de este desempeño positivo en el sector energético, el conjunto de la actividad económica muestra señales de contracción, con una caída sostenida del consumo interno y una desaceleración del empleo, lo que sitúa al país en un contexto de recesión.



