La primera piedra la tiró Milei. En su afán de sonar interesante, en su plan de aparentar ser disruptivo ante los ojos del mundo, abrió el juego a través de un sugestivo artículo en el diario británico Financial Times. Allí definió que “las corporaciones no humanas son entidades operadas por agentes de IA o robots, con personalidad jurídica plena y responsabilidad limitada”. Y aseguró que esta figura forma parte del proyecto legislativo que busca modificar la Ley de sociedades en Argentina.



