Lula anunció un plan de condonación de obligaciones para 3,6 millones de pequeños empresarios, mientras su contrincante en la segunda vuelta, Flávio Bolsonaro, revirtió su postura y respaldó la reducción de la jornada laboral tras reunirse con su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, bajo arresto.

El presidente brasileño propuso eliminar total o parcialmente los pasivos de los microemprendedores, una medida que busca aliviar la carga financiera de los sectores más vulnerables y fomentar la actividad económica informal. Según los datos oficiales, el programa abarcaría a 3,6 millones de personas que operan sin registro formal.

En paralelo, Flávio Bolsonaro, candidato del segundo turno, modificó su posición respecto al horario de trabajo. Después de una visita a su padre, detenido por la justicia, anunció su apoyo a la disminución de la jornada laboral, argumentando que la medida podría mejorar la calidad de vida de los trabajadores y responder a las demandas sociales.