Pauline Fondevila no sabe lo que es vivir sin puerto. Nació en 1972 en Le Havre, ciudad marítima destruida en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida en los veinte años posteriores. Al igual que la náufraga protagonista de Una casa y un tambor, su primera nouvelle –de 2015, recientemente reeditada por Neutrinos–, Fondevila reinventó su vida después de derivar por la música, el dibujo y la literatura. De ciudad en ciudad, siguió la brújula de su intuición artística hasta encallar en Argentina, esta vez en un puerto de río: el de Rosario.