La oposición acusa al presidente de inventar un supuesto ataque para impulsar la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, mientras organismos de derechos humanos alertan sobre la posible imposición de medidas excepcionales sin rendición de cuentas.

Según los críticos, el mandatario habría creado un número ficticio que justifica la urgencia de la normativa mencionada, una estrategia que recuerdan a tácticas empleadas por el expresidente estadounidense Donald Trump para consolidar su poder.

Grupos de defensa de los derechos humanos han emitido advertencias sobre la aplicación de disposiciones de excepción que podrían limitar libertades civiles y dificultar la supervisión pública, exigiendo mayor transparencia y respeto al marco constitucional.