Los cordones periféricos de los grandes centros urbanos reportan los índices de presión y precarización laboral más agudos del país. Por el contrario, las regiones patagónicas suelen mostrar indicadores más positivos, aunque con una fuerte dependencia de los puestos del sector público y de la energía. Los datos se desprenden de la última muestra del Indec sobre mercado laboral para el primer trimestre del año.