A los 14 años actuaba en una obra en el Centro Cultural de la Cooperación. Ya hacía algunos años que formaba parte de obras de teatro independiente. La obra se llamaba Los Fabulosos Singer y era sobre una familia de artistas ambulantes que se la pasaban viajando por el país con su espectáculo de números de varieté y música. Un día salió una nota en algún diario en la que la periodista mencionaba que, en la obra, yo le hacía acordar a Giulietta Masina en la película La strada de Federico Fellini. Hasta ese momento yo no sabía quién era Giulietta ni quién era Fellini. Mi mamá me dijo que casualmente la mamá italiana de un amigo suyo siempre le decía que ella se parecía a Giulietta Masina, por el corte carré, el flequillo, la carita redonda, los rasgos tanos. Era una coincidencia tierna (no tan coincidencia porque soy muy parecida a mi mamá) que nos compararan con la misma actriz.


