En mayo, el Gobierno nacional logró sostener el superávit primario y financiero, aunque con un resultado más acotado que el observado un año atrás. Los ingresos fiscales están muy golpeados debido al parate del mercado interno y la recesión, de modo que el superávit se mantiene puramente por el lado del recorte del gasto. En lo que va del año el superávit primario descendió 12 por ciento real contra 2025, mientras el financiero retrocedió un 25 por ciento, ayudados por los ingresos por privatizaciones.



