El mandato “los hombres no lloran” pasó de moda, ahora los hombres lloran a moco tendido y no por ello sienten perdida su masculinidad. En el peculiar Mundial 2026 las lágrimas de los varones futboleros y futbolistas se han derramado sin pudor entre los más jóvenes y tratando de esconderlas sin éxito en los de mediana edad.

