El deterioro de las universidades públicas ahora también se advierte en los rankings internacionales. El Center for World University Rankings (CWUR), que constituye un ejemplo de rigor metodológico, ubicó a la UBA como la mejor institución del país y colocó a otras seis casas de estudio públicas dentro de las 2 mil más importantes. Sin embargo, la motosierra del gobierno libertario no es gratuita: en los últimos años, sin excepción, todas perdieron posiciones. Esta caída en la valoración mundial marcha en paralelo a la asfixia que imprime el oficialismo que, justicia mediante, se niega a cumplir con una Ley de financiamiento sancionada y vetada en dos ocasiones.

