Las causas por el espionaje macrista siguen derrumbándose como un castillo de naipes. La fiscalía pidió archivar la investigación sobre las bases que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) había desplegado en la provincia de Buenos Aires y que, según reconstruyó el juez federal Alejo Ramos Padilla, se dedicaron a espiar los actos que hacía Cristina Fernández de Kirchner cuando era candidata al Senado en 2017 y a múltiples organizaciones sociales –incluidos comedores comunitarios–.