La quinta Marcha Federal Universitaria, con manifestaciones en varias provincias, exigió educación, soberanía y democracia, mientras el Estado respondió con una contundente represión a la pacífica protesta.

El evento, que se extendió a lo largo y ancho del territorio nacional, reunió a estudiantes y representantes de distintos movimientos sociales que presentaron sus demandas en conjunto, resaltando la necesidad de fortalecer la educación pública y defender la autodeterminación del país.

Ante la magnitud de la convocatoria, las autoridades reaccionaron con una actuación policial que superó lo esperado, generando críticas y cuestionamientos sobre el uso excesivo de la fuerza contra una manifestación mayormente pacífica.