Bullrich redujo la presión sobre el jefe de Gabinete frente a los gobernadores y puso en tela de juicio la proximidad del plan del Gobierno de reformar las normas para 2027, al mismo tiempo que dejó fuera de juego a Milei.
La líder de la bancada libertaria disminuyó la intensidad de las gestiones del jefe de Gabinete con los mandatarios provinciales, señalando que los intentos de modificar las reglas del juego antes de 2027 parecen lejanos.
En su intervención, Bullrich también dejó en una posición desfavorable a Milei, insinuando que su influencia dentro del Ejecutivo está disminuida mientras se revisan los objetivos de la administración para el próximo quinquenio.



