Cuando los gurúes tecnológicos de la época advirtieron que la inteligencia artificial iba a cambiar todos los aspectos de la vida en el planeta, la mayoría sintió lo de siempre: “esto de la IA constituye la venta de humo más grande del siglo XXI”. Sin embargo, a medida que corren los años, la humanidad comprueba lo contrario: se trata de una auténtica revolución y hay que hacer el mejor esfuerzo para comprenderla segundo a segundo. La última novedad son los semáforos inteligentes, que ya están siendo instalados en algunas ciudades argentinas y presentan ventajas muy llamativas con respecto a los convencionales. Entre otras cosas, llegan con la promesa de mejorar el tránsito y reducir los embotellamientos.



