El consumo privado volvió a caer en junio y acumuló siete meses consecutivos de retroceso interanual. Aunque el gasto de los hogares mostró un leve repunte frente a mayo, la recuperación todavía no alcanza para revertir una tendencia marcada por la pérdida del poder adquisitivo, el menor acceso al crédito y un consumo que continúa concentrado en pocos rubros esenciales. En el primer semestre del año, el consumo acumulado registró una baja de 1,7 por ciento respecto del mismo período de 2025.