Greg Russo es un escritor de novelas ligeras, de esas “que se leen en la playa”, como él mismo las denomina cuando llega a presentar su último best-seller en una universidad prestigiosa de Nueva Inglaterra. Más allá del desconcierto que lo embarga en su llegada, cuando choca sin querer al joven que viene a recogerlo a la entrada del college mientras observa a un sujeto desnudo y húmedo cruzando el campus, lo que inquieta al escritor y le confiesa a la poetisa Dylan Shephard, es el misterioso interés que esa audiencia universitaria puede tener en su literatura de aeropuerto. Sus dudas serán respondidas con la primera pregunta que una alumna realice frente al auditorio. “¿Por qué odia a las mujeres?” Y sí, todo parece servido en bandeja para el escarnio luego de haber leído en voz alta los comentarios sexuales de su protagonista, un tal Rooster, una especie de alter ego contagiado de su agudeza, su humor mordaz y ese cinismo copiado del mítico Raymond Chandler. ¿Será que más que a la playa o el aeropuerto, su literatura pertenece a un mundo que ha desaparecido?