Cada vez que se juega un Mundial o que la pelota rueda en el centro de la escena global, la misma pregunta vuelve a rebotar desde el exterior como un eco incómodo: ¿Por qué no hay jugadores negros en la Selección argentina?
Cada vez que se juega un Mundial o que la pelota rueda en el centro de la escena global, la misma pregunta vuelve a rebotar desde el exterior como un eco incómodo: ¿Por qué no hay jugadores negros en la Selección argentina?