Los residentes de la zona alertan que los vagones de tren abandonados, ya dañados por incendios y plagas, suponen un riesgo grave y piden su remoción inmediata para prevenir nuevos actos de violencia.
Desde hace varios años, la comunidad ha denunciado la presencia de estos coches ferroviarios desechados, los cuales se encuentran en estado de deterioro avanzado y representan una amenaza para la seguridad pública.
Los vecinos aseguran que la falta de acción por parte de las autoridades ha generado un clima de temor, y reclaman que se tomen medidas urgentes para retirar los vagones y evitar que se repitan incidentes como el reciente asesinato del instructor de boxeo.



