El represor Christian Federico von Wernich no pierde oportunidad para denunciar que ha sido “abandonado” por las autoridades de la Iglesia. En una carta, el excapellán de la policía bonaerense –condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad– le recriminó a la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) que no lo haya acogido cuando solicitó la libertad condicional y que los sacerdotes más jóvenes no lo visiten en la Unidad 34 de Campo de Mayo, donde cumple su condena por torturas, secuestros y asesinatos.