El suministro de agua potable y el tratamiento de aguas residuales en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del Gran Buenos Aires pasará de manos públicas a la gestión privada.
Según fuentes oficiales, el gobierno provincial ha iniciado los trámites para transferir la responsabilidad del abastecimiento y la depuración del agua a empresas del sector privado, con el objetivo de mejorar la infraestructura y reducir costos operativos.
Esta medida afecta a la capital y a un conjunto de localidades del conurbano bonaerense, donde se espera que la nueva administración contractual garantice la continuidad del servicio y promueva inversiones en redes y plantas de tratamiento.



