La lectura temprana ofrece múltiples beneficios en el desarrollo humano. Compartir historias mejora el lenguaje receptivo y expresivo, lo que impacta positivamente en la comprensión y producción de textos escritos en el futuro. Pero más allá de lo cognitivo, la lectura compartida facilita el acceso a la cultura, fortalece vínculos afectuosos con los adultos y promueve el desarrollo social, la empatía y la regulación emocional desde temprana edad. La iniciativa “Bebés en bibliotecas” que busca propiciar el vínculo con la lectura desde el nacimiento y hasta los 3 años fue impulsada por el equipo de Desarrollo Cognitivo Infantil del IRICE (CONICET-UNR), la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez y la Dirección de Comunicación de la Ciencia de la UNR.